VII Congreso Evangélico

Proclamando esperanza en Cristo

6 al 9 de diciembre de 2007

Palau de Congressos de Barcelona

la reforma del siglo XVI en españa

En el Siglo XVI también existieron en España corrientes de espiritualidad alejadas de la postura religiosa oficial que procuraban vivir y defender un cristianismo diferente. Estos movimientos clandestinos pronto muestran interés en los escritos de Lutero, como nos muestra la carta que el impresor alemán Juan Froben remitió en febrero de 1519 a Lutero (tan sólo 2 años después de la publicación de sus 95 tesis), en la que le informa que había remitido " seiscientos ejemplares de sus escritos a Francia y España ".

En sus inicios, el protestantismo español se extendió especialmente entre la clase noble y culta, debido a su relación con el humanismo y la lectura de la Biblia. Algunos ejemplos son:

El capellán de Carlos I, Juan de Valdés, fue uno de los primeros que aceptaron las doctrinas reformadas.

Bartolomé Carranza, catedrático en Valladolid, quien antes de su aceptación del protestantismo protagonizó una violenta persecución contra los evangélicos ingleses.

Podemos citar, también, hombres de la categoría intelectual del doctor Constantino Ponce de la Fuente o mujeres de la aristocracia como Maria Bohorques, Maria Coronel o Maria Virués.

Los frailes de la comunidad religiosa del convento de San Isidoro del Campo, en Sevilla, incluso el prior, García Arias, aceptaron el protestantismo. Cuando la comunidad fue deshecha por la persecución de Felipe II, dos frailes de la comunidad, Casiodoro de Reina y Cipriano de Valera, huyeron al extranjero. El primero, usando los datos de Pérez de Pineda, tradujo la Biblia al castellano. Se publicó en Basilea en 1559, tras doce años de trabajo. Su compañero, Cipriano de Valera, continuó la labor y publicó en 1602 esta versión debidamente corregida. Esta ha sido y es la Biblia de todo el protestantismo de habla hispana hasta nuestros días, en sus oportunas actualizaciones.

En Valladolid, la Reforma fue aceptada por un gran número de monjas del convento de Santa Clara y de la orden cisterciense de San Belén.

Los datos que tenemos nos informan de la existencia de núcleos protestantes en una docena de ciudades, de las cuales los más importantes eran los de Sevilla y Valladolid.

La represión inquisitorial fue tan violenta como eficaz y, salvo algunos casos aislados, no quedó prácticamente nada del testimonio reformado del siglo XVI.

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